el “SÍGUEME” y el “ID”
el “SÍGUEME” y el “ID”
El Antiguo Testamento nos permite contemplar una mesa que Dios fue preparando a lo largo de la historia. El Nuevo Testamento nos presenta a Jesucristo en el centro de esa historia, llamando, formando y enviando discípulos.
Y nosotros todavía estamos alrededor de aquella mesa.
Todavía escuchamos:
“SÍGUEME.”
Todavía recibimos el pan.
Todavía somos formados.
Y todavía, cuando creemos que hemos llegado al final, Cristo señala la puerta y nos dice:
“ID.”
Tal vez allí se encuentre la verdadera moraleja.
La promesa preparó la mesa.
Cristo ocupó el centro.
El Espíritu capacitó a los discípulos.
Y la Iglesia recibió el pan, no para guardarlo, sino para compartirlo con el mundo.
Entre el “SÍGUEME” y el “ID” transcurre la vida del discípulo.
Y es precisamente en ese espacio donde PLANTEC encuentra su razón de ser.
ENTRA AQUÍ PARA INVITAR A PLANTEC